Tu pensión no depende de cuánto ganaste "más o menos" ni de cuántos años "aproximadamente" trabajaste: depende de un número exacto que el IMSS lleva por ti desde tu primer empleo — tus semanas cotizadas — y de que ese registro esté correcto. La constancia que lo acredita se obtiene gratis, en línea, en cinco minutos (enlace directo en el Centro de Recursos) — y revisarla cada año es de los hábitos financieros más rentables que existen, porque los errores se corrigen fácil hoy y carísimo a los 64 años.
Qué cuentan y por qué deciden todo
Cada semana con relación laboral registrada ante el IMSS suma una semana cotizada — con cualquier patrón, sin importar cambios de empleo (el NSS es único y el historial lo sigue). El número gobierna dos mundos: bajo Ley 73 (si cotizaste antes de julio de 1997) necesitas 500 semanas y tu pensión se calcula con el salario promedio de tus últimas 250 — el régimen generoso, donde estrategias de fin de carrera como la Modalidad 40 pueden multiplicar la pensión. Bajo Ley 97 (Afore), el requisito de semanas para pensión garantizada va subiendo por la reforma de 2020: 875 en 2026, escalando 25 por año hasta 1,000 en 2031 (confianza alta en la trayectoria; el año exacto de tu retiro define tu número). También abren puertas intermedias: incapacidades, invalidez, y el propio crédito Infonavit puntúa con tu historial.
Cómo sacar la constancia — y qué cazar en ella
En el servicio en línea de semanas cotizadas del IMSS: CURP, NSS y un correo; descargas al momento el reporte con tu total y el detalle por patrón y periodo. La lectura inteligente busca tres fallas: lagunas (periodos trabajados que no aparecen — patrones que no te inscribieron o te dieron de baja "en papel"), salarios registrados menores a los reales (te roba pensión y crédito silenciosamente — bajo Ley 73, el salario de tus últimos años vale oro), y datos personales inconsistentes (homonimias, dos NSS — se unifican en Subdelegación, y hacerlo antes de cualquier trámite de pensión evita meses de limbo). Las aclaraciones de semanas se tramitan ante el IMSS con tus pruebas laborales de la época: recibos, contratos, estados de cuenta — otra razón para el archivo personal permanente.
¿Estás a 5-15 años del retiro — o tienes trabajadores que confían en que su registro está bien?
La estrategia de pensión se juega con anticipación: verificar régimen aplicable (Ley 73 vs. 97), auditar el historial, y en su caso diseñar Modalidad 40 u otras rutas de optimización — decisiones donde meses de timing valen pensiones dobles. Y del lado patronal: registrar bien a tu gente no es solo cumplimiento; es el pasivo silencioso que las demandas de reconocimiento de derechos convierten en cuentas millonarias décadas después.
Preguntas frecuentes
Trabajé años en los noventa y no aparecen, ¿se perdieron?
No se pierden — pero los registros viejos a veces no están correctamente vinculados a tu NSS. Se reclaman con la aclaración de semanas ante el IMSS aportando evidencia del vínculo laboral de la época. Empieza por verificar que no tengas un segundo NSS donde esas semanas quedaron huérfanas: es la causa más común.
¿Puedo 'comprar' semanas si me faltan?
Comprar, no — pero la continuación voluntaria (Modalidad 40) permite seguir cotizando por tu cuenta tras dejar el empleo formal, con el salario que registres (topado), sumando semanas y elevando tu salario promedio si eres Ley 73. Es la herramienta de optimización de pensiones más poderosa del sistema — y la que más exige diseño fino de fechas y montos.
Dejé de cotizar hace años, ¿mis semanas caducan?
Las semanas no se borran, pero bajo Ley 73 existe la 'conservación de derechos': tras cierto tiempo sin cotizar, para pensionarte necesitas reactivar cotizando un periodo previo (reingresar al régimen). Si llevas años fuera y eres Ley 73, la ruta de reactivación es exactamente el tipo de jugada que se planea con calendario.
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