"Es un préstamo" es la explicación favorita de México para todo depósito incómodo — y el SAT lo sabe. Por eso el préstamo es de las figuras con más presunciones en contra del sistema: quien recibe dinero prestado una y otra vez, sin pagar nunca, sin contrato serio y sin intereses, no tiene préstamos a los ojos de la autoridad: tiene ingresos disfrazados esperando recaracterización. Aquí cómo se ve desde el otro lado del escritorio, y el expediente exacto que separa el mutuo legítimo del problema.
Las cuatro lecturas hostiles
1. El ingreso presunto por no informar (art. 90 LISR). La persona física debe informar en su declaración anual los préstamos (junto con donativos y premios) que en el año excedan $600,000 en lo individual o en conjunto. La sanción por omitirlo no es una multa: es que la ley los trata como ingresos acumulables — el préstamo real pero no informado se convierte en ingreso gravable por pura omisión formal. Es la trampa más barata de evitar y la que más gente pisa.
2. La discrepancia fiscal (art. 91). Si tus erogaciones y depósitos superan tus ingresos declarados, el SAT presume ingreso por la diferencia — y "eran préstamos" solo funciona con el expediente completo: sin contrato con fecha cierta, sin trazabilidad bancaria y sin un prestamista con capacidad económica demostrable, la explicación muere en la audiencia.
3. El dividendo ficto (art. 140-II). Si quien te presta es tu propia sociedad, la ley presume dividendo — con su ISR — salvo que el préstamo cumpla en conjunto sus condiciones: derivar de operaciones normales, pactarse a plazo menor de un año, con interés no menor a la tasa de recargos, y cumplirse en sus términos. El socio que vive de "préstamos" perpetuos de su empresa está acumulando dividendos fictos no declarados año tras año — de los hallazgos más frecuentes y caros en revisiones a empresarios.
4. La lectura antilavado. Del lado del que presta habitualmente: el mutuo es actividad vulnerable con identificación y avisos. Y del lado de ambos: los flujos recurrentes sin lógica económica son exactamente el patrón que los bancos reportan como inusual — el "préstamo" eterno es visible para el triángulo completo, no solo para el SAT.
El expediente que convierte el préstamo en préstamo
Cinco piezas, todas: contrato de mutuo con fecha cierta (monto, plazo, interés, garantías en su caso — ratificado al firmarse, no cuando llegue la carta); interés real y de mercado (referenciado a TIIE/CETES + margen: el préstamo gratuito entre no familiares es una bandera, y entre partes relacionadas, un problema de precios de transferencia); flujo bancario en ambas direcciones — la dispersión Y los pagos: un préstamo que jamás registra una amortización es la definición operativa de simulación; capacidad económica del prestamista (sus propios ingresos declarados deben poder explicar lo prestado — el préstamo del familiar insolvente incrimina a ambos); y la declaración informativa puntual del receptor. Con las cinco, la figura es segura — el mutuo es un contrato perfectamente legítimo. Con contrato pero sin pagos ni intereses: defendible cuesta arriba, y empeora con cada año que el saldo solo crece. Sin expediente, o con préstamos que "se perdonan" informalmente: zona roja — recaracterización como ingreso o donación (con su propio impuesto fuera de los supuestos exentos), más el capítulo de discrepancia.
¿Tu estructura personal vive de préstamos de tu empresa o de terceros?
Es de los patrones que más encontramos — y más arreglamos: sustituir la cadena de préstamos fictos por la arquitectura correcta de retribución (sueldo, dividendos con CUFIN, honorarios, arrendamientos reales) cuesta menos en impuestos de lo que se cree y elimina un pasivo que crece solo. El diagnóstico dimensiona tu exposición acumulada y diseña la salida limpia — incluida la regularización de los saldos históricos con la menor factura posible.
Preguntas frecuentes
Mis papás me han prestado varias veces y no he pagado, ¿tengo un problema?
Entre ascendientes y descendientes existe una salida mejor: el donativo, exento de ISR con sus formalidades (y su declaración informativa sobre umbrales). Si la realidad es que no se va a pagar, documentarlo como lo que es — donación — es más limpio que sostener préstamos eternos. Lo tóxico no es la ayuda familiar; es la figura equivocada sosteniendo depósitos año tras año.
¿'Perdonar' un préstamo tiene consecuencias?
Sí — la condonación es un ingreso para el deudor (o una donación, según las partes, con su régimen). El perdón informal 'de palabra' deja un contrato incumplido flotando y un ingreso no declarado escondido. Si un préstamo va a extinguirse sin pago, se documenta la figura correcta y se atienden sus efectos — es exactamente el tipo de limpieza que conviene hacer proactivamente.
Recibo préstamos de mi propia empresa y los pago con dividendos después, ¿está bien?
El patrón préstamo-puente-a-dividendo funciona solo si cada pieza es real: préstamo con requisitos del 140-II (plazo, interés, cumplimiento) y dividendo formal (acta, CUFIN, retención en su caso) que efectivamente lo liquida. Ejecutado con disciplina es defendible y común; ejecutado 'en la contabilidad' al cierre, es el dividendo ficto de libro. La diferencia está en los papeles y las fechas — como casi todo en esta materia.
Hablemos de tu caso
El primer paso siempre es el mismo: un diagnóstico honesto de dónde estás parado. Escríbenos por WhatsApp o llámanos — respuesta el mismo día hábil.