El SAT ya no elige a quién auditar hojeando expedientes: lo eligen modelos de riesgo que cruzan tus CFDI, declaraciones, cuentas bancarias y terceros en automático. Estos son los siete disparadores más comunes — todos detectables por máquina, todos corregibles si actúas antes del requerimiento.
1. Depósitos bancarios mayores a tus ingresos declarados
El cruce más viejo y más efectivo. Para personas físicas se llama discrepancia fiscal (art. 91 LISR): si tus erogaciones y depósitos superan tus ingresos declarados, la diferencia se presume ingreso omitido y la carga de explicarla es tuya. Préstamos familiares sin contrato, traspasos entre cuentas propias mal documentados y ventas de activos no declaradas son los clásicos. La corrección: documentar el origen de cada flujo relevante antes de que lo pregunten.
2. Proveedores en las listas del 69-B
Si le compraste a un contribuyente que después fue publicado como EFOS, heredas la presunción de que tus operaciones con él fueron inexistentes. El sistema te vincula solo — el CFDI es el hilo. Protocolo mínimo: revisar las listas del art. 69-B CFF antes de contratar proveedores relevantes, y expediente de materialidad para cada uno.
3. Nómina que no cuadra
CFDI de nómina timbrados vs retenciones enteradas vs cuotas IMSS vs deducción en tu anual: cuatro bases que el SAT cruza entre sí y contra el IMSS. Diferencias sistemáticas — sueldos timbrados que no se enteraron, asimilados sin soporte, viáticos disfrazados — son de las causas más frecuentes de cartas invitación.
4. Pérdidas fiscales recurrentes con operación viva
Declarar pérdidas año tras año mientras facturas, pagas nómina y creces es estadísticamente anómalo, y el SAT lo sabe. No es ilegal tener pérdidas; es sospechoso no poder explicarlas. Si tu caso es real (expansión, ciclos largos), el papel de trabajo que reconstruye la pérdida es tu seguro.
¿Cuántos de estos siete aplican a tu empresa hoy?
El diagnóstico preventivo de Strategium corre exactamente estos cruces sobre tu información — antes de que los corra la autoridad — y te entrega el semáforo con las correcciones priorizadas. La diferencia entre autocorregirse y ser requerido se mide en multas, recargos al 2.07% mensual y meses de desgaste.
5. Domicilio fiscal "no localizado"
Suena menor y es letal: si el verificador no encuentra tu domicilio, tu opinión de cumplimiento se vuelve negativa, tus sellos de facturación pueden restringirse (art. 17-H Bis CFF) y entras al radar. Oficinas virtuales sin presencia real y mudanzas sin aviso al RFC son las causas típicas. Es el error más barato de prevenir de toda la lista.
6. Cancelación y sustitución masiva de CFDI
Cancelar facturas fuera de plazo, sustituirlas en diciembre, o emitir notas de crédito que "ajustan" ingresos al cierre: patrones que el modelo detecta por volumen y estacionalidad. Cada cancelación relevante debe tener causa documentada — y las reglas de plazos para cancelar se endurecieron en el propio CFF, así que el margen de maniobra de años anteriores ya no existe.
7. Crecer en deducciones más rápido que en ingresos
Tu margen no puede comprimirse indefinidamente sin explicación. Deducciones que crecen 30% con ingresos planos gritan "gasto personal en la empresa" o "facturas de relleno". Si la explicación es legítima — inversión, arranque de línea nueva — el memo de razón de negocios de una cuartilla te ahorra la conversación difícil.
Preguntas frecuentes
¿Recibí una carta invitación del SAT — es una auditoría?
No formalmente: es el paso previo. Te están mostrando la inconsistencia que ya detectaron y ofreciendo autocorrección. Ignorarla es la vía rápida a facultades de comprobación. Es el momento exacto de asesorarse, porque lo que respondas define el expediente.
¿Cada cuánto revisa el SAT estas inconsistencias?
Los cruces de CFDI y declaraciones son continuos y automatizados; las cartas y requerimientos salen por oleadas temáticas (nómina, EFOS, discrepancia). No hay 'temporada segura'.
¿Autocorregirme me pone en el radar?
Al contrario: la autocorrección espontánea (antes de requerimiento) evita multas por los impuestos corregidos y es el escenario de menor fricción. El radar ya te vio — la pregunta es si te encuentra corregido o expuesto.
Hablemos de tu caso
Cada estructura, cada operación y cada familia son distintas. El primer paso siempre es el mismo: un diagnóstico honesto de dónde estás parado. Escríbenos por WhatsApp o llámanos — respuesta el mismo día hábil.